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Somatizaciones: qué son, síntomas, causas y cómo tratarlas

¿Alguna vez has sentido un dolor físico sin una causa médica clara? ¿Te has encontrado con dolores de cabeza, tensión muscular o problemas digestivos justo en momentos de estrés o ansiedad? Esto es más común de lo que parece y tiene un nombre: somatizaciones.

Las somatizaciones ocurren cuando el cuerpo expresa a través de síntomas físicos lo que la mente no está pudiendo procesar de forma consciente. En otras palabras, el cuerpo habla cuando las emociones callan.

En este artículo, veremos qué son las somatizaciones, cuáles son sus síntomas más comunes, sus causas emocionales y psicológicas, y cómo pueden tratarse de forma eficaz. También exploraremos la relación entre salud mental y física, y por qué aprender a escuchar a nuestro cuerpo puede ser una herramienta terapéutica fundamental.

El cuerpo habla cuando las emociones callan.

¿Qué son las somatizaciones?

La somatización es un proceso por el cual emociones y conflictos internos no resueltos se expresan mediante síntomas físicos. Estos síntomas no están causados por una enfermedad orgánica evidente, aunque eso no significa que sean imaginarios. El malestar es real y tangible, y puede afectar seriamente a la calidad de vida.

En la medicina y psicología, se habla del trastorno de somatización cuando estos síntomas son recurrentes, persistentes y generan un impacto significativo en la vida diaria.

Ejemplo cotidiano:
Imagina que tienes un conflicto laboral, pero evitas enfrentarlo directamente. Semanas después, empiezas con dolor de estómago crónico o insomnio. El cuerpo está manifestando lo que la mente está intentando ignorar.

Síntomas de las somatizaciones

Las somatizaciones pueden presentarse de muchas formas, afectando diferentes sistemas del cuerpo. Algunos síntomas frecuentes incluyen:

  • Dolores de cabeza o migrañas recurrentes.

  • Dolor muscular o tensión en cuello, hombros y espalda.

  • Problemas digestivos como diarrea, estreñimiento o síndrome de intestino irritable.

  • Opresión en el pecho o dificultad para respirar.

  • Palpitaciones o sensación de taquicardia.

  • Mareos o sensación de inestabilidad.

  • Cansancio extremo sin causa médica clara.

  • Problemas de sueño como insomnio o despertares frecuentes.

Estos síntomas pueden aparecer de forma puntual o mantenerse durante largos periodos. Muchas veces empeoran en situaciones de estrés emocional.

Causas de las somatizaciones

Las causas de las somatizaciones son multifactoriales, pero se suelen encontrar en la interacción entre factores emocionales, psicológicos y fisiológicos.

1. Estrés y ansiedad

El estrés crónico provoca una activación continua del sistema nervioso simpático, lo que aumenta la tensión muscular, altera el sueño y afecta la digestión. Esto puede derivar en síntomas físicos persistentes.

2. Traumas emocionales

Experiencias de abuso, pérdida o situaciones traumáticas no procesadas pueden dejar una huella en el cuerpo, generando reacciones físicas ante estímulos que recuerdan al evento original.

3. Represión emocional

Personas que tienden a reprimir emociones como la ira, la tristeza o el miedo, pueden desarrollar somatizaciones como vía de escape de esa energía emocional.

4. Factores culturales y aprendizaje

En algunas familias o culturas, hablar de problemas emocionales está mal visto, pero quejarse de dolor físico sí es aceptable. Así, el cuerpo se convierte en el canal para expresar malestar.

El cuerpo también tiene memoria

Existe un concepto clave en la psicoterapia: la memoria corporal. Nuestro cuerpo almacena sensaciones asociadas a experiencias pasadas.
Por eso, a veces el cuerpo reacciona antes que la mente, sin motivo aparente: se tensan los hombros, el estómago se cierra o la respiración se acelera.

Esta memoria corporal puede activar síntomas de ansiedad, agotamiento o insomnio, incluso cuando no estamos pensando conscientemente en aquello que lo provocó.

A veces el cuerpo reacciona antes que la mente.

Cómo se diagnostican las somatizaciones

El diagnóstico de una somatización implica descartar causas médicas, pero también requiere una evaluación psicológica.
Normalmente, el proceso incluye:

  • Historia clínica completa (médica y psicológica).

  • Pruebas médicas para descartar enfermedades orgánicas.

  • Evaluación del estrés y el estado emocional.

  • Identificación de patrones de pensamiento y manejo emocional.

Es importante no caer en el error de pensar que “si es emocional, no es grave”. Las somatizaciones son reales y requieren atención.

Tratamiento de las somatizaciones

El tratamiento de las somatizaciones debe ser integral, abordando tanto el síntoma físico como la causa emocional.

1. Psicoterapia

  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): ayuda a identificar pensamientos y creencias que mantienen el malestar.

  • Terapias corporales como la terapia somática, focusing o EMDR para trauma.

  • Terapia de aceptación y compromiso (ACT) para trabajar la relación con el malestar.

2. Técnicas de regulación emocional

  • Respiración diafragmática.

  • Meditación y mindfulness.

  • Ejercicios de relajación muscular progresiva.

3. Hábitos de autocuidado

  • Dormir lo suficiente.

  • Mantener una alimentación equilibrada.

  • Practicar actividad física moderada.

Prevenir las somatizaciones

Prevenir las somatizaciones implica escuchar las señales del cuerpo antes de que el malestar se cronifique.

Recomendaciones:

  • Revisar cómo gestionas el estrés en tu vida.

  • Expresar emociones de forma saludable.

  • Mantener espacios de descanso y autocuidado.

  • Pedir ayuda profesional cuando el malestar emocional sea persistente.

Conclusión

Las somatizaciones nos recuerdan que la mente y el cuerpo están profundamente conectados. No escuchar al cuerpo es como ignorar una alarma: el problema no desaparece, solo se silencia temporalmente.

Escuchar lo que el cuerpo expresa, atender nuestras emociones y buscar ayuda profesional cuando sea necesario es una de las formas más eficaces de cuidar nuestra salud integral.

📚 Bibliografía y referencias

  • Barsky, A. J., & Borus, J. F. (1999). Functional somatic syndromes. New England Journal of Medicine, 340(11), 803-810.

  • Van der Kolk, B. (2014). The Body Keeps the Score: Brain, Mind, and Body in the Healing of Trauma. Viking.

  • World Health Organization (WHO). (2022). ICD-11: Somatic symptom disorder.

  • American Psychiatric Association. (2013). DSM-5: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders.

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